Ayer conocí a un viejo rey estaba de pie en la ladera de la montaña y aunque llevaba ropa de campesino su realeza no podía ocultar ni su pesar mirando las estrellas su vieja mano señalando la más brillante de lejos me contó los secretos del cielo y dice que las estrellas llevan a Jesús ¿otro rey? y llora al decir Tengo sabiduría pero no importa porque mis hijos no creen mis palabras Tengo riqueza pero no importa porque no es suficiente para comprar su amor y susurra mis hijos no me aman mientras nos sentamos a ver caer el sol me pregunta por mi conocimiento Dice que ha sentido el dolor de un muro de castillo caído afirma que el dolor es la universidad de la sabiduría mientras escucho sus palabras de lágrimas confirma silenciosamente mi miedo que no importa cuánto corras y grites el terror nunca es solo un sueño Tengo sabiduría, pero no importa porque mis hijos no creen mis palabras Tengo riqueza pero no importa porque no es suficiente para comprar su amor y susurra mis hijos no me aman Soy el único que escucha sus palabras, ¿soy el único que escucha sus palabras?