Palabras delicadas de un predicador de un pequeño pueblo "El mal nos visitó ayer" Un ataque de locura sin rima ni razón Los inocentes son siempre quienes pagan ¿Quién queda para lidiar con las consecuencias? ¿Quién recogerá los pedazos rotos? No todos los hogares están protegidos por vallas blancas de piquete ¿Cómo pudiste matar a un niño? Otro psicópata dieciséis disparos Sonando en un patio de juegos de jardín de infantes Un torrente de lágrimas de madres desesperadas Piensa en tu propia hija, ahora realmente la has hecho orgullosa El ángel de mamá, el orgullo y la alegría de papá ¿Llorarán el día en que te cuelgues? No, no llorarán, las mejillas permanecerán secas Cuando se jale la palanca y te quedes balanceándote Recibirás lo que mereces